Pensé que era algo normal en mí, que soy un colgado, vago o que no me importan las cosas y que el pastoreo es mi forma de vida, mi religión(?) o el camino más loco de la vida.
Sin embargo, luego de que alguien investigara por mi (que raro...) encontró que tengo "Déficit de Atención" o "TDAH (Trastorno por déficit de atención con hiperactividad)".
Por lo tanto encontré la excusa a cuanta cagada que me mandé y decir: es culpa del TDAH.
Claro, yo no tengo la culpa...
jueves, 18 de julio de 2013
sábado, 6 de julio de 2013
Me olvidé...
Trabajaba en una farmacia y droguería por la zona de Congreso y era cadete. Entonces iba y venía con plata, cheques y demás valores.
Siempre llevaba mucha plata o sacaba de los bancos más plata aún, por lo que en mi mochila podía llegar haber más de $300 mil, por ejemplo. Hasta varias veces fui a "las cuevas" (financieras lúgubres, en lugares misteriosos del microcentro porteño) con U$S100 mil (y si, pensé irme a Uruguay, pero no animé porque entre otras cosas, el dueño era amigo de mi viejo).
Siempre me olvidaba alguna cosa, pero volvía corriendo al banco, para autosalvar(?) las papas y siempre me salía bien hasta que un día me salió mal.
Primero, ese día no debería haber ido a trabajar porque estaba con fiebre. Y segundo, la sentencia ya estaba, porque se rumoreaba de que me querían echar y estaban buscando algo para hacerlo. Lo encontraron...
La operación era fácil: ir a sacar de un banco $200 mil y depositar $65mil en cheque. Pero para mí, hasta esto podía ser un desafío más difícil que escalar el Aconcagua, porque tenia 39° de fiebre y yo por la calle... Entonces, saco los 200 mil y me voy para la farmacia, entrego el toven(!) y me voy a casa a descansar.
A las 6am, con fiebre todavía, me desperté luego de soñar con que no había depositado ese cheque. Me levanté velozmente para mirar la carpeta donde tenía todas las operaciones que hacía. Y allí estaba el cheque.
No hace falta decir que me comí una linda puteada del dueño, pero al otro día me echaron (yo pensé que me echaban ese mismo día pero fue benevolente(?)). Menos mal que me echaron, porque al año quebró y aún (luego de 8 años) hay empleados a los que se les debe plata.
Siempre llevaba mucha plata o sacaba de los bancos más plata aún, por lo que en mi mochila podía llegar haber más de $300 mil, por ejemplo. Hasta varias veces fui a "las cuevas" (financieras lúgubres, en lugares misteriosos del microcentro porteño) con U$S100 mil (y si, pensé irme a Uruguay, pero no animé porque entre otras cosas, el dueño era amigo de mi viejo).
Siempre me olvidaba alguna cosa, pero volvía corriendo al banco, para autosalvar(?) las papas y siempre me salía bien hasta que un día me salió mal.
Primero, ese día no debería haber ido a trabajar porque estaba con fiebre. Y segundo, la sentencia ya estaba, porque se rumoreaba de que me querían echar y estaban buscando algo para hacerlo. Lo encontraron...
La operación era fácil: ir a sacar de un banco $200 mil y depositar $65mil en cheque. Pero para mí, hasta esto podía ser un desafío más difícil que escalar el Aconcagua, porque tenia 39° de fiebre y yo por la calle... Entonces, saco los 200 mil y me voy para la farmacia, entrego el toven(!) y me voy a casa a descansar.
A las 6am, con fiebre todavía, me desperté luego de soñar con que no había depositado ese cheque. Me levanté velozmente para mirar la carpeta donde tenía todas las operaciones que hacía. Y allí estaba el cheque.
No hace falta decir que me comí una linda puteada del dueño, pero al otro día me echaron (yo pensé que me echaban ese mismo día pero fue benevolente(?)). Menos mal que me echaron, porque al año quebró y aún (luego de 8 años) hay empleados a los que se les debe plata.
Lo más tranquilo en mi mochila...
martes, 25 de junio de 2013
Ambigüedad
Cuando uno va a terapia, busca que el / la psícolog@ lo ayude a buscar su camino, que lo guíe en la búsqueda de una vida mejor o que deje de llorar por ver a un padre con su hijo jugando, recordando que su padre no le daba ni la hora por feo(?).
Ahora ¿qué haría usted si su psícologa es rubia teñida? ¿Cómo es que alguien que lo guía hacia su verdad no se muestra tal cuál es? ¿Hipocresía? ¿Ambigüedad? ¿Inseguridad? (NO SEÑOR! La de la calle no. Su falta de seguridad interior ¡caracho! hay que explicar todo...) ¿Qué se hace?
No lo sé, pero si usted es atendido por alguien así...

¡Raje!
Ahora ¿qué haría usted si su psícologa es rubia teñida? ¿Cómo es que alguien que lo guía hacia su verdad no se muestra tal cuál es? ¿Hipocresía? ¿Ambigüedad? ¿Inseguridad? (NO SEÑOR! La de la calle no. Su falta de seguridad interior ¡caracho! hay que explicar todo...) ¿Qué se hace?
No lo sé, pero si usted es atendido por alguien así...
¡Raje!
jueves, 13 de junio de 2013
Salvando a la Suricata Centinela
Hace un tiempo, se la ve a Angélica con algunas problemas con el Parkinson. Pese a eso, es cabeza dura y sale sola a la calle, pastorea por el edificio con el riesgo de caerse. Y así pasó un día que siento un golpe fuerte y de golpe la escucho gritando. Entonces fui al departamento, donde estaba tirada en el piso con un lindo golpe en la cabeza (que le sangraba) y un ojo hinchado. Llamé a la ambulancia, al 911 y no me dieron bola. Luego vino el hijo y la llevó al hospital donde la cocieron.
Sin embargo, no aprende y sigue haciendo cosas solas, cayéndose y lastimándose.
Sin embargo, no aprende y sigue haciendo cosas solas, cayéndose y lastimándose.
Sigue insistiendo...
Con los puntos que le dieron, Independiente se salvaba del descenso...
martes, 28 de mayo de 2013
Casi como el Capitán Mengano (?)

Resulta que mi esposa estaba en un bar del centro y yo en bici por Palermo, por lo cual, ella me dijo que pase por ahí, así comía algo y después seguía para casa.
Entonces, dejé la bici en la esquina de Paraguay y Esmeralda atada a un poste. Al entrar, me senté en una mesa donde veía a mi vehículo(?). En un momento, vi a alguien que pastoreaba/curioseaba en la esquina. Mientras me comía un famoso "olímpico" de ese bar, observaba a la persona en cuestión, que veía que pasaban los semáforos y no cruzaba, por lo que me puse más atento. Por alguna razón, sin pensarlo, me levanté de la mesa y fui a ver. Me agarró el semáforo de Paraguay, no podía cruzar hasta que hubo un hueco. Cruzo y justo veo que este señor se sienta en la bici y sale andando. Entonces lo empiezo a correr, cuando estoy por agarrarlo de la mochila, escucha mis pasos y acelera(?), pero como lo había tocado un poco y los cambios estaban en los más bajos se desestabilizó un poco, por lo que grité: "Agárrenlo que es un ladrón, me robó la bici"(x2) y a los 10 mts. varias personas se abalanzaron sobre él, lo patearon un poquito y justo había un policía que estaba en la esquina de MT. de Alvear, lo esposó y cayeron más policías que habían estado en un operativo a la vuelta. El caco(?) no se resistió, ni puteó, ni nada, se quedó tranquilo pero roto, porque con la caída se lastimó la mano. Corrí los 60 mts a nivel olímpico(!).
Luego vino lo más duro(?), tener que estar desde las 15 hasta las 22 en la comisaría porque había 4 detenidos antes, el sistema no funcionaba y esperar que el juez diga si me llevaba la bici ese día o uno vaya a saber cuándo o la usen para la bicipolicía(!). Me fui a las 22 con la bici medio cascada porque con la caída se descentró y se le descalibraron los cambios. El ladrón, al final se quebró la muñeca y varios golpes por la caída.
Lo más campante, esperando ir a la comisaría. Mientras, el caco(?) en el piso sentado.
La esquina del hecho
Le podría competir cabeza a cabeza...
jueves, 11 de abril de 2013
Haciendole el chivo(?)
Hay gente que se arma blogs para pastorear a morir (como este). Otros comienzan con la misma temática y terminan evolucionando como Bigote Falso.
Pasen y vean.
Pasen y vean.
lunes, 8 de abril de 2013
Casi una epopeya
Suelo tener la habilidad de dar la nota en momentos raros/complicados o pasar por desapercibido. En este caso, viene del post de Oso donde dice "...como un vez que casi se escapa al ver a mi
hermano volver de la playa y lo agarre del cuello, él quiso soltarse y
me lastimó la cabeza en el revoleo..."
Todo comienza, cuando Oso huele/escucha (estábamos en una Planta Baja) a mi hermano que venía corriendo de la playa porque se venía una linda tormenta marplatense. Entonces, con miedo a que pueda romper la ventana y salga corriendo a buscarlo, lo agarré del cuello y por querer soltarse me lastimó la cabeza con algún diente. No lo hizo a propósito, porque enseguida se dio cuenta y me empezó a dar besos en la mano. Entonces, me limpiaba la cabeza con alcohol y no paraba de sangrar. Mi hermano también me limpiaba y seguía sangrando, entonces, llega mi mamá con el marido, ven la situación y nos vamos en el auto desde Acantilados a la salita de primeros auxilios en Serena. Pero se largó tanto que no podíamos llegar ahí porque las cunetas eran piletas para el Fiat 147. Dimos la vuelta, buscaron la forma de salir para ir al Hospital. Llegamos, el médico de guardia me mira, me pide una radiografía y cuando salgo hacerme la placa, escucho muchas sirenas de ambulancias. El médico mira, dice que no hay nada, pasa un camillero al que le pregunto que pasó y dice "hubo un tornado en Punta Mogotes y toda la zona, por lo que traemos muchos lastimados". Le dije a mi vieja "ya fue, vamos a comer a casa y después vemos, porque esto se ve feo". Y así fue, flor de temporal, donde volaban carpas, chapas, vacas y churros.
Volvimos como pudimos, comimos y en eso mi vieja dice "hay una salita en el puerto". Fuimos como pudimos, porque estaba todo inundado. Llegamos al puerto, me pegaron con "La Gotita". Entonces me dijeron "menos mal que no vinieron antes, porque esto era un caos y por lo tuyo, no te hubiésemos atendido enseguida. Tendrías que haber esperado un montón. Recién ahora nos calmamos".
Siempre en el lugar y momento adecuado...
Mi capocha (el cuerno es de origen). Por ahí se puede ver la marca que hizo que se compliquen(?) las cosas.
Todo comienza, cuando Oso huele/escucha (estábamos en una Planta Baja) a mi hermano que venía corriendo de la playa porque se venía una linda tormenta marplatense. Entonces, con miedo a que pueda romper la ventana y salga corriendo a buscarlo, lo agarré del cuello y por querer soltarse me lastimó la cabeza con algún diente. No lo hizo a propósito, porque enseguida se dio cuenta y me empezó a dar besos en la mano. Entonces, me limpiaba la cabeza con alcohol y no paraba de sangrar. Mi hermano también me limpiaba y seguía sangrando, entonces, llega mi mamá con el marido, ven la situación y nos vamos en el auto desde Acantilados a la salita de primeros auxilios en Serena. Pero se largó tanto que no podíamos llegar ahí porque las cunetas eran piletas para el Fiat 147. Dimos la vuelta, buscaron la forma de salir para ir al Hospital. Llegamos, el médico de guardia me mira, me pide una radiografía y cuando salgo hacerme la placa, escucho muchas sirenas de ambulancias. El médico mira, dice que no hay nada, pasa un camillero al que le pregunto que pasó y dice "hubo un tornado en Punta Mogotes y toda la zona, por lo que traemos muchos lastimados". Le dije a mi vieja "ya fue, vamos a comer a casa y después vemos, porque esto se ve feo". Y así fue, flor de temporal, donde volaban carpas, chapas, vacas y churros.
Volvimos como pudimos, comimos y en eso mi vieja dice "hay una salita en el puerto". Fuimos como pudimos, porque estaba todo inundado. Llegamos al puerto, me pegaron con "La Gotita". Entonces me dijeron "menos mal que no vinieron antes, porque esto era un caos y por lo tuyo, no te hubiésemos atendido enseguida. Tendrías que haber esperado un montón. Recién ahora nos calmamos".
Siempre en el lugar y momento adecuado...
"Lo que La Gotita pega, nada nada lo despega". Pega todo, lo comprobé.
Así fue, mas o menos, la tormenta del ´96.
El 147, casi un anfibio
Mi capocha (el cuerno es de origen). Por ahí se puede ver la marca que hizo que se compliquen(?) las cosas.
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